La Didáctica Universitaria como espacio disciplinar
Los opositores a plazas de Didáctica suelen afirmar en sus proyectos docentes que «La Didáctica es la ciencia y el arte de la enseñanza». Frase presuntuosa de más y que deja, desde luego, el asunto sin resolver. La definición mencionada nos sitúa ante un hecho simple: la Didáctica estudia la enseñanza, lo que hacemos (o tendríamos que hacer) los profesores cuando enseñamos.
La denominación de Didáctica pertenece, sobre todo a la tradición germánica y latina. En el contexto francófono, se habla más de Pedagogía universitaria, como referente más global y capaz de integrar otras subdivisiones. En el mundo anglosajón se quedan sin más en la idea de Teaching and Learning.
Según quien lo use y como lo haga, el término didáctica puede ser sustantivo o adjetivo; puede abarcar prácticamente todo el fenómeno educativo o quedar reducido a la simple transmisión de contenidos instructivos; puede tratarse de una disciplina científica (con sus reglas universales y patrones contrastados de procedimiento) o bien de la simple práctica artesanal de llevar a cabo actuaciones de instrucción.
«Jamás, a lo largo de la historia de la Pedagogía fue tan fuerte como hoy el interés por la Didáctica». Así comenzaba Blankertz (1985)4 su análisis del término «didáctica» para señalar, a continuación, que a pesar de eso, aún no se alcanzó un grado suficiente de precisión en su significado. Su objeto de estudio se extiende a tantas cosas que, al final, pierde precisión. Pero, en general, parece adecuado decir que la Didáctica y lo didáctico se refieren (como sustantivo y adjetivo) a actividades relacionadas con la enseñanza o la formación en general.
En el Diccionario de la Real Academia Española (1970) aparece «didáctica» como «arte de enseñar». «Arte de presentar las cosas de tal forma que sean fáciles de aprender», concreta el Diccionario Larousse. Vincula también el Larousse el término didáctica a la selección y presentación de cuestiones o argumentos que resulten valiosos por sí mismos (tengamos en cuenta que ya desde Platón la literatura didáctica era diferente de la convencional porque trataba de asuntos valiosos) y que, por eso, merecen ser aprendidos.
En su etimología griega, la idea de Didáctica estuvo vinculada a muy diversos significados: la didáctica como el acto de enseñar; el didacta como instructor cualificado para enseñar; los manuales y métodos de enseñanza como recursos didácticos; las escuelas como instituciones especializadas en la didáctica; el proceso de aprendizaje como actividad central del aprendiz y propósito esencial de la actuación didáctica.La docencia universitaria ha cobrado un punto relevante dentro del proceso enseñanza aprendizaje. Este punto relevante tiene su principal ocupación en que el educando se ha convertido, por definición andragógica en un participante adulto, el docente en un facilitador del aprendizaje, las aulas universitarias un campo de acción donde los participantes, aportan sus experiencias de temas en discusión, donde todos aprenden de todos, donde el socializar e interactuar se ha hecho cotidiano.
De esta cuenta surgen algunas exigencias dentro de este campo para propiciar la efectividad en el aula como fuera de ellas. Muchos teóricos de la educación y en especial de los puntos fundamentales de la Andragogía, sugieren que la educación es el instrumento más poderoso para cambiar comportamientos de las personas. Esto es un llamado valorar la importancia que se tiene en este sentido la realización del proceso enseñanza aprendizaje.
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